viernes, 6 de febrero de 2009

Sedúceme...





Seducir, atraer físicamente a alguien con el propósito de obtener de él una relación sexual.
Esto es lo que dice el diccionario de la real academia...Pero, la seducción es un arte, un arte para conquistar lo que es deseado, se usa para obtener una respuesta, no siempre tiene que ver con el carácter sexual propiamente dicho.
Puede ser usado entre otras cosas, para probarnos a nosotros mismos hasta donde tenemos ese poder, a quien o a quienes somos capaces de seducir...
La seducción además de un arte es un juego, mostramos nuestras mejores galas, sacamos nuestras armas físicas y las usamos.
Hay variadas formas para la seducción, en este caso hablo de una noche de sábado o de viernes, en un sitio cerrado, donde la música, el alcohol y el humo...te embriagan.
No hay espacio para una charla o conversación amena, tus armas son pocas en este ambiente.
La seducción de una mirada es casi tan crucial como la de una sonrisa.
El primer paso para sacar nuestra seducción ha de ser siempre, la observación.
No es prudente usar tus armas para seducir cuando no hay indicios previos que nos induzcan a usarlas.
La base fundamental para usar el poder de seducción, ha de ser la reciprocidad.
Una mirada furtiva unida a una sonrisa, son determinantes para comenzar el juego.
Los mensajes recibidos han de ser tenidos en cuenta, no te lances si tu mirada no es correspondida varias veces por la persona a la que deseas conquistar.
Como segundo plato...la sonrisa pícara.
Para mí, el concepto y la práctica de la seducción es tan simple, tan básica y tan indirecta...
Detesto las aproximaciones de hombres que ni siquiera he visto y mucho menos...mirado.
Detesto las típicas frases como...¿vienes mucho por aquí? Ahora, ¿los ángeles caéis del cielo? Hueles genial, ¿que colonia usas? Digas lo que digas, si no ha habido reciprocidad, todo es inútil, serás un pesado baboso como tantos otros.
Una vez rota la frontera de la “invisibilidad” el siguiente paso puede ser...la cercanía.
Acércate cautamente, ya sea bailando o yendo a la barra a pedir una copa, mírala, obsérvala, sonrójala pero sobre todo...fíjate en si ella sonríe a la vez que te mira.
Y no hablo de mirarte y reírse, eso significaría que se está mofando de ti con sus amigas. Ojo¡¡¡
Su cuerpo y su expresión, marcaran la pauta.
Si todo esto ha funcionado, hay que usar el paso definitivo, en este momento puedes echarlo todo a perder o por el contrario, lograr tus pretensiones de conquista.
Se trata de usar la palabra.
¿Has de ser creativo? ¿Directo? ¿Tímido? ¿Cordial? ¿Indeciso?
Eso, querid@s lectores...queda en vuestras manos, en vuestra creatividad y agilidad verbal.
¿Nos conformamos con el juego de la seducción, o queremos más?
¿Nos gusta seducir? O… ¿nos gusta más ser seducidos?
Sea como sea, es excitante y divertido.

Y ahora...Calla, No pienses...Ven, y...sedúceme¡¡¡¡

2 comentarios:

RocioCI dijo...

Hola!!

Me gustó mucho el final. Acabo de descubir tu rincón, pasaré por aquí de vez en cuando, me ha parecido interesante.

Un saludito,

Tal vez, Quizás... dijo...

Bienvenida RocioCI, un placer tenerte como lectora.
Saludos.